Cada sistema que entregamos funciona sobre librerías, runtimes y bases de datos que mantiene gente que regaló su trabajo. Tratar eso como infraestructura gratis y no devolver nada es la parte de este sector que preferimos no copiar.
Los fallos que encontramos en un proyecto de cliente se arreglan en el propio proyecto, no con un parche local que se queda en nuestro repositorio. Cuesta más y es la única forma de que el siguiente no tropiece con lo mismo.
Lo que construimos dos veces se construye una sola vez, bien, y se publica. Nunca sale código de un cliente: lo que se libera es la herramienta genérica que quedó debajo, reescrita para que sirva sin nuestro contexto.
Una parte de los ingresos va a los mantenedores de los que depende nuestro stack. No es patrocinio ni marketing: es el coste real de una infraestructura que usamos todos los días y que alguien sostiene en su tiempo libre.
Publicamos con licencias permisivas y sin cláusulas que reserven el uso comercial para nosotros. Un proyecto abierto a medias no es un proyecto abierto.
Los primeros están en camino. Se publicarán cuando podamos comprometernos a mantenerlos, porque un repositorio abandonado a los seis meses hace más daño que uno que nunca existió.
Mientras tanto, las contribuciones van a los proyectos de otros, que es donde ahora mismo son más útiles.
Si mantienes un proyecto que usamos y necesitas algo concreto, escríbenos. Es más rápido que esperar a que lo encontremos nosotros.
Escríbenos